Stormshield anuncia la incorporación de Christophe Canguilhem, quien sucederá a Pierre-Yves Hentzen, como presidente y CEO de la compañía. Este relevo será oficial el próximo 1 de enero de 2027.
Con el fin de garantizar una transición fluida y coordinada, se abrirá un periodo de colaboración de tres meses. Este proceso permitirá a Christophe Canguilhem trabajar de cerca con el actual presidente de Stormshield, Pierre-Yves Hentzen, antes de asumir formalmente el liderazgo. A partir de ese momento, Pierre-Yves Hentzen asumirá nuevos retos estratégicos dentro del grupo Airbus, impulsando los planes de expansión y crecimiento de la corporación en el área de las operaciones de ciberseguridad.
Nuevo liderazgo para guiar la próxima fase de desarrollo
Graduado en Ingeniería por ISAE-SUPAERO, Christophe Canguilhem aporta 25 años de experiencia en la industria aeroespacial y de defensa. Inició su carrera profesional en Airbus, donde desempeñó diversas funciones durante casi dos décadas en varios programas de helicópteros.
En 2022, fue nombrado presidente de Survey Copter, una filial de Airbus Helicopters especializada en el diseño, producción y soporte operativo de sistemas de drones tácticos ligeros. Al frente de la compañía, lideró con éxito su crecimiento en el mercado de sistemas aéreos no tripulados para los sectores de defensa y seguridad.
Su experiencia en Airbus —que aúna retos tecnológicos, industriales y de defensa— le lleva ahora a asumir el liderazgo de Stormshield. Su objetivo es potenciar el crecimiento de la empresa tanto en Francia como en el mercado internacional, al tiempo que refuerza su consolidación como proveedor europeo de referencia en ciberseguridad.
Con motivo de su nombramiento, Christophe Canguilhem apunta: “Estoy encantado de incorporarme a Stormshield para dar continuidad al crecimiento y desarrollo de la compañía, y me gustaría agradecer a Airbus Defence and Space su confianza. Stormshield cuenta con una experiencia reconocida, soluciones sólidas y equipos dedicados para hacer frente a los crecientes desafíos de la ciberseguridad y la protección de entornos críticos. Con gran determinación, me comprometo a reforzar la posición de Stormshield como un actor principal en la ciberseguridad soberana europea”.
Sólida trayectoria de crecimiento y liderazgo
Pierre-Yves Hentzen se incorporó a Arkoon en 2001 como director financiero y miembro de la junta ejecutiva, participando activamente en su venta a Airbus en 2013. Tras la fusión de Arkoon y Netasq, que dio origen a Stormshield en 2016, asumió la dirección general adjunta antes de ser nombrado presidente en 2017, iniciando una etapa de nueve años al frente de la compañía.
Bajo su liderazgo, Stormshield continuó su transformación y expansión hasta triplicar su tamaño, convirtiéndose en el principal proveedor francés de software de ciberseguridad y consolidándose como un referente europeo, especialmente en mercados estratégicos como la defensa, las infraestructuras críticas y los entornos industriales.
Este periodo estuvo marcado también por el refuerzo del posicionamiento de Stormshield en torno a la soberanía digital, la confianza y la autonomía estratégica europea.
Tanto Stormshield como el grupo Airbus agradecen a Pierre-Yves Hentzen su compromiso y sus logros a lo largo de estos 25 años, reconociendo su contribución al desarrollo y la reputación de la firma.
En el marco de este proceso de transición, Pierre-Yves Hentzen ha señalado: “Tras veinticinco años en la compañía, nueve de ellos al frente de Stormshield, estoy especialmente orgulloso del camino recorrido. A lo largo de este periodo, hemos conseguido una reputación firmemente establecida en el ecosistema de la ciberseguridad y la solidez de nuestros equipos. Estoy convencido de que Christophe Canguilhem dará continuidad a la estrategia actual. Su llegada abrirá nuevas oportunidades para Stormshield, sus clientes y socios, tanto en Francia como a escala internacional. Su experiencia en entornos tecnológicos e industriales exigentes es un activo fundamental en un contexto donde la ciberseguridad, la defensa y la soberanía tecnológica tienen una importancia estratégica”.